SEGUNDO AÑO DE INTERCAMBIO CON EL ROCKY RIVER HIGH SCHOOL. Por segundo año consecutivo, los alumnos de nuestro instituto han tenido la oportunidad de participar en un intercambio con el “Rocky River High School” de Ohio, Estados Unidos.

El pasado 16 de marzo partieron nuestros chicos con destino USA, contentos y emocionados, y acompañados, para nuestra tranquilidad como padres, por los profesores Dori y Jose. Ni que decir tiene el mérito de hacer un viaje con 12 adolescentes…

A diferencia del año pasado, este año el viaje no tuvo complicaciones y llegaron a destino según lo previsto. Aunque tengo que confesar que mi hija no me daba grandes explicaciones sobre su estancia allí, y resumiendo, me solía decir “genial, genial…, me lo estoy pasando superbién”, gracias a los avances tecnológicos y a la afición fotográfica de Luis, uno de los profesores de español del High School, cada día teníamos colgadas en la aplicación de google más de 20 fotos con las que nos íbamos haciendo una idea de cómo habían pasado el día. ¡Hasta hicimos un grupo de whatsapp todos los padres españoles y americanos para compartir información!

La verdad es que tener la posibilidad de pasar unos días viviendo la realidad de un instituto americano me parece un auténtico privilegio, que seguro que a muchos padres nos hubiera encantado poder disfrutar, porque, aunque estamos en un mundo cada vez más global, donde los chicos comparten marcas de vestir, peinados y aplicaciones de móvil, todavía hay muchas cosas que nos llaman la atención de la vida en Estados Unidos y tener la oportunidad de vivirlas en primera persona es una suerte.

Pero es que además de vivir la realidad del Instituto, han visitado Cleveland, las cataratas del Niágara, han ido al museo del rock, han estado en un partido de la NBA, han organizado fiestas… En fin, ¡que ya nos hubiera gustado a muchos padres!

Y tras diez días en Rocky River, el día 27 de marzo estaban de vuelta, rotos de cansancio tras el viaje, pero encantados con la aventura.

Y sólo 4 días después de la llegada de nuestros hijos, llegaron el grupo de americanos a Las Matas. ¡Con lo bien que se portaron con nuestros hijos en Rocky River, nosotros también teníamos que estar a la altura!

A diferencia del año pasado, este año la llegada coincidió con las vacaciones de Semana Santa, por lo que los primeros tres días, en los que no había clase, organizamos diversas actividades las familias con los chicos. En algunos casos, varios justos y en otros, cada uno con su familia.

Con las familias, tuvimos la ocasión de ir al centro de Madrid, a El Escorial o a Toledo. Y tras comenzar las clases, con las actividades organizadas por el instituto, fueron de nuevo a Madrid y a Segovia entre otros sitios. Todo un lujo histórico-cultural. Como en Estados Unidos tienen una historia relativamente corta, aquí tenemos la posibilidad presumir de patrimonio histórico.

El último día hicimos un encuentro de despedida, todas las familias, los chicos y los profesores españoles y americanos, fue una ocasión estupenda para compartir experiencias.

El balance global del intercambio no puede ser mejor. Los estudiantes americanos tienen un nivel de español mucho más bajo que el de nuestros hijos en inglés, lo que desde el punto de vista de experiencia lingüística, es una ventaja, porque la comunicación suele ser principalmente en inglés. Desde el punto de vista humano y cultural, el enriquecimiento es mutuo, y convivir, aunque sea unos días, con estudiantes de otro continente supone una apertura de horizontes y una mejora de entendimiento mutuo que contribuye a tener una visión muy abierta del mundo.

Termino estas palabras agradeciendo a la Dirección del Instituto, a los profesores, al AMPA, a todos los padres y por supuesto a nuestros hijos, por su dedicación para que esta iniciativa haya sido un éxito un año más, y porque gracias al trabajo de todos, nuestro Instituto tiene una oferta de actividades extraescolares que es más atractiva cada año.

Mª. José Rallo